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¿Por que no me besaste? FrUk gakuen

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1 ¿Por que no me besaste? FrUk gakuen el Sáb Jun 04, 2011 7:45 pm

Holi :B
askldlka Traigo este fanfic que escribi hace tiempo D:
me encanta esta pareja wn!
y, y eso (?) enjoy~ <3

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~




Era un día cualquiera en la prestigiosa academia “Naciones Unidas”, los alumnos contaban con unas horas libres entre clase y clase; En las cuales se esperaba que aprovecharan el tiempo repasando las materias. Ya que contaban con la misión de mejorar al mundo.



Aunque claro, eso nunca pasaba. Así es como Arthur Kirkland delegado de la clase más revoltosa de toda el área, comenzaba a sentir síntomas de migraña a causa del desorden presente en el aula. Aunque hacía mucho tiempo que se había resignado en intentar persuadir a sus compañeros que en vez de chismorrear, dormir, pelear, coquetear o jugar futbol en un espacio no apto para eso hicieran algo más productivo. Pero era imposible con esas personas, así que los más aplicados optaban por salir a los jardines o refugiarse en la biblioteca hasta que el orden fuera restaurado con la llegada del próximo profesor a reanudar las clases.



Y ojala el pudiera hacer lo mismo y lograr escaparse, pero parte de su trabajo de delegado de clase era estar pendiente de lo que ocurría en esas cuatro paredes.

Suspiró resignado, mientras evadía esa estúpida pelota que había pasado muy cerca de su rostro, y volvió a repasar el último renglón que había leído de su libro de filosofía, del cual poco había logrado comprender, debido a su falta de concentración.



Cuando un barullo de risas femeninas volvió a distraerlo, no hubiera tenido mucho problema en ignorar las chillonas voces, pero en medio de estas resaltaba una más grave, una muy conocida que siempre le hacía buscar su origen, levanto su vista del libro para observar el grupo de chicas, un surtido multiétnico de ellas, en donde también se encontraba el mayor de sus temores y tormentos: Francis Bonnefoy.

A él le parecía absurdo el pensar en pasar el tiempo entre las vánales mujeres, que solo sabían hablar de ropa, cabello, maquillas y cuantas más tonterías que no debían ser del interés de ningún varón, pero el francés parecía estar en su elemento, dándoles consejos de belleza y quien sabe que más, y claro de paso aprovechar los "casuales" acercamientos físico que le permitía la enorme confianza con las chicas, algo que le aprecia indigno a Arthur quien se auto consideraba un caballero.

Aunque, asunto aparte era una verdad que nunca podría admitir, que le molestaba mucho que el rubio fuera tan atento con todo el mundo, hombres o mujeres, y ¡que además lo hiciera frente a sus narices! Y después se atreviera a hacerse insinuaciones con propósitos 100% inmorales.

Se reprimió mentalmente por el camino que llevaban sus pensamientos, eso nunca pasaría, y punto.

Además que sabía que esas declaraciones no eran ciertas, que el francés no tenía ningún interés real por él, porque a él nunca lo abrazaba como lo estaba haciendo ahora con la voluptuosa Ucrania, nuca le besaba en la mejilla espontáneamente como siempre hacia con el desorientado italiano y por supuesto jamás le había tocado el trasero como lo hacía con el español a cada oportunidad que se le presentara, a él solo le decía un solitario "me gustas" o "qué lindo te vez hoy" solo palabras bonitas pero vacías….. Aunque claro que no es que el quisiera más!

No se percató en que momento sus estudios habían pasado a segundo plano, ahora sin pensar si alguien se percataba su vista de concentraba en el francés, analizando cada detalle de su anatomía, su rubia y ondulada cabellera que llegaba hasta sus anchos hombros, muy femenina al gusto del inglés, pero que contrastaba tan maravillosamente con el varonil rostro del francés, en el que brillan un par de ojos de un azul tan brillante y hermoso como el del mismo cielo, los cuales lo observaban expectantes en ese mismo momento.

-¿Ocurre algo mon ami~?- Consulto el Frances, pasándose un par de dedos por los labios.

-¡C-claro que no! ¿Qué debería pasar?-Exclamo nervioso el Inglés, sonrojado.

Separo rápidamente su vista de esos orbes azules que amenazaban con volverse su perdición, mientras sentía acumularse la sangre en sus mejillas, refunfuñando palabras incoherentes. Se atrevió a observar al francés de reojo, recibiendo a cambio una sonrisa llena de satisfacción que ahora tenia dibujada en los labios.

-Supongo que te estas aburriendo ahí, tu solo ¿Por qué no te acercas a jugar con nosotras?-Pregunto Francis haciéndose el simpático.

-Francis ¿juguemos a “eso”? –Escuchó preguntar a una de las chicas, haciendo énfasis en la palabra “eso”.

De mala gana fijo su atención hacia donde el francés señalaba con un movimiento de su cabeza, en la mesa en medio del círculo que habían formado con las sillas se encontraba una botella de refresco vacía, aún seguía observando cuando escucho a Hungría invitarlo a participar.

-¿No es el estúpido juego de la botella en donde hay que besarse?-consultó sonrojado el Inglés

-¿Cómo crees? –se apuró a responder Elizabeth- a excepción de Francis todas somos mujeres, sería muy raro andarnos besando entre nosotras.

-Por mí no hay problema, no tienen que sentirse cohibidas- se apresuró a declarar el francés entre risas

Belarus acallo las tonterías de Francis propinándoles un fuerte codazo, mientras todas se reían, Arthur no encontraba divertida la situación.

-Jugaremos a verdad o desafío- Aclaro una vez más Elizabeth- la botella indica quien le aplica el castigo al elegido

Seguía sin convencerse el estúpido juego, pero sabía que ya no podría concentrase más en sus estudios y que aun quedaban mas de 30 minutos de recreo, recorrió con la mirada a las participantes y descartando al francés y a Hungría parecía estar a salvo de que lo hicieran decir o hacer algo comprometedor.

-Está bien…-Dijo finalmente el Inglés

Cerro su libro y se unió con su silla al círculo, colocándose al lado de Bélgica, del lado contrario a donde estaba Francis, no lo quería enfrente de el para no correr el peligro de que tuviera que cumplir algún mandato de su parte.

20 minutos después Arthur se sentía más relajado, escuchando confesiones absurdas como que ropa interior usaban, o que habían soñado y claro también la opinión que tenían de sus demás compañeros, sin haberse dado cuenta él había confesado también hasta que edad había dormido con su osito de peluche favorito, había sido bochornoso darse cuenta de la tontería que había dicho, pero todas rieron y le dijeron que les parecía algo tierno, después pasaron por un tenso momento en el cual la pequeña Liechtenstein tenía que cumplir la difícil misión de despeinar al serio Alemán, al final la chica llena de nervios se lo había pedido por favor y el rubio teniendo lastima de ella había accedido, aunque en realidad solo le había desordenado algunos mechones del flequillo nadie reclamo y dieron por cumplido el reto, ya había sido bastante tortura para la pobre chica.

En contraste con la timidez de la pequeña Lily, había observado anonadado como Francis realizaba lo impensable; le había gritado "Legolas" al profesor Germano desde el segundo piso , sabiendo que el hombre odiaba ese apodo y que tal osadía le costaría un reporte de mala conducta, se había metido la baño de mujeres a escribir "Francis estuvo aquí", había modelado una falda por los pasillos del tercer piso, le había ido a quitar la ropa interior al italiano mayor y el menor de sus delitos fue rayarle bigotes de gato al durmiente Griego, cuando parecía que no podría existir en este mundo algo que ese loco no hiciera Elizabeth pensó profundamente su siguiente estrategia, declarando por fin el siguiente reto.

-¡¡Te desafío a robarle un beso a Arthur en este mismo instante!!

El mencionado sintió como su corazón se detenía, y un intenso bochorno lo inundaba, estaba a punto de gritar que eso jamás pasaría, pero el francés hablo antes.

-Estoy cansado de retos por hoy, que sea verdad esta vez.

Quejas de decepción resonaron en el pequeño círculo, Arthur había enmudecido y observaba perplejo al rubio que sonreía como si nada, esperando la pregunta a contestar, sabía que era absurdo pero sentía su orgullo herido ante la perspectiva de que el francés rechazara besarlo.

No espero a escuchar más, no le importaba si el francés usaba papel higiénico sencillo o del suavecito, tampoco cual fuera su respuesta a cualquier pregunta estúpida que le hicieran. Se levanto furioso y salió del salón apresurando el paso, buscando una escalera que llevara a la azotea donde esperaba poder tener un momento a solas.

Agradeció que nadie estuviera en la azotea, así no habría testigos que vieran sus ojos llorosos, y la fresca brisa se encargaría de secar las lágrimas que comenzaban a escapársele, mientras en su cabeza resonaba una pregunta que jamás podría expresar en voz alta: ¿Por qué no me besaste?

-Arthur… ¿estas bien?

Tan absorto estaba en sus pensamientos, que no lo había escuchado llegar y caminar hasta los escasos centímetros tras su espalda, solo su hechizante voz lo devolvió a la tierra.

-¡¿Qué te importa?!- gritó Arthur, aún sin voltear.

-Vamos mon ami~ Todos nos quedamos preocupados por tu reacción, Elizabeth me pidió que te pidiera disculpas por la tontería del beso, además no tenias que tomártelo a pecho. De todos modos no pensaba hacerlo. No quería que te sintieras incomodo –en ese momento el Frances no podría imaginar que sus palabras equivalían a echarle sal a una herida abierta.

-Puedes decirle a Elizabeth que no lo considere una ofensa y que no estoy molesto por eso- Dijo Arthur, juntando su orgullo.

-Entonces, ¿por que estas enojado?-preguntó Francis

Un silencio inmenso inundo el lugar, ni siquiera el barullo de chicos corriendo y gritando por los jardines de la institución podían aliviar un poco la tensión que ahora los rodeaba, Francis observaba extrañado la espalda del inglés, que de pronto había comenzado a tener pequeños espasmos, poniendo en evidencia que no se volteo a verlo que seguramente estaba llorando, suspiro profundamente antes de acortar aún más la distancia que los separaba y posar sus manos en los hombros del chico.

-En verdad me preocupa esa actitud tuya, mon cherie. No es algo común en ti y si no me dices que ocurre no puedo hacer nada por ti -explicó el Frances intentando entender la manera de actuar del Inglés.

Maldito fuera ese estúpido francés que no sabía cuanto le afectaban su dulces palabras, cuanto calor le transmitían sus manos aún sobre la tela de su camisa y como le erizaba la piel ese calido aliento chocando contra su nuca, instintivamente se dio vuelta y comenzó a darle pequeños golpes en el pecho.

-¡¡LO QUE ME PASA ES QUE ERES UN ESTÚPIDO!! ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por… por… que?

-Eso duele, detente… -dijo Francis, poniendo una de sus manos entre su pecho y los puños del inglés.

Viendo que el inglés no entendía razones, aprisiono sus puños con sus manos y lo acorralo contra la malla de protección que rodeaba la azotea, rodeándolo para que no lo siguiera agrediendo y a la vez no dañarse a si mismo.

-No comprendo nada… ¿Qué he hecho para que digas eso? Y… ¿Por qué?- El francés lo miraba esperando su respuesta.

Esos ojos tan verdes y bellos como un profundo bosque lo observaban suplicantes, completamente inundados en lágrimas.

-¿Por qué no me besaste?-susurró entre sollozos el Inglés.

-¿Qué?

-¿Qué por que no me besaste? ¡¡Idiota!! –grito iniciando un nuevo ataque de ira, forcejeando con Francis- ¿Por qué soy el único al que tratas distante? ¿Por qué me torturas con palabras de cariño si no me deseas?

El francés lo escucho anonadado, sin poder dar crédito a esas palabras, en medio de su desconcierto aflojo su agarre y el Inglés aprovecho para librarse y correr en busca de las escaleras para escapar de ese lugar, ahora que se había dado cuenta de lo que acababa de decir ¡Deseaba desaparecer! Pero antes de lograr pisar el primer escalón sintió como el francés lo apresaba de la muñeca derecha y tiraba de el, haciéndolo retroceder.

-¡¡Suéltame Idiota!! No quiero estar cerca de ti… te odio ¡Te odio!-Gritó el Ingles

-¡¡El idiota eres tú!! –gritó harto el Francés.

No podía creer que Francis se atreviera a gritarle de esa manera, era indignante que le ofendiera así y aún más que lo mirara con tanto enojo acumulado en el rostro.

¿C-como te atreves?-pregunto casi en murmullos el Inglés.

-¡Es que eres un idiota por no darte cuenta!-Exclamó Francis con el ceño fruncido.

-¿Darme cuenta de que?-cuestionó Arthur.

-¡La razón por la cual te trato diferente es por que me importas de verdad!

-¡MIENTES! ¡Solo estas jugando conmigo!

-Jamás jugaría con algo tan importante y si no te bese fue por que conociéndote de seguro guardas tu primer beso para tu primer gran amor… y no quería arriesgarme a que me odiaras por arrebatarte tu gran momento.- Estas palabras le salieron inconcientemente, el no quería decirlas pero algo le obligo a soltarlas, se sonrojo levemente y le sonrío.

El rostro de Arthur estaba rojo de vergüenza e ira, más por la forma en que decía las cosas, Francis lo hacía parecer un estúpido en verdad. Haber estado guardando su primer beso para un momento especial… eso era lindo, pero tonto.

Pero todos los insultos y reclamos que estaba a punto de soltar el inglés se borraron de su mente, cuando vio el bello rostro del Frances acercándose lentamente al suyo, su respiración chocando contra su piel, mientras que el seductor aroma de su perfume le inundaba los sentidos.

-Te quiero de verdad y jamás me perdonaría hacer algo por lo cual llegaras a odiarme, pero según me has confesado ahora no tengo otra alternativa… -el Francés cambio su voz a una más seductora- Reclamar tu primer beso y así, proclamarte como mío.

-No te atrev…-

Toda queja quedo sofocada por los húmedos y suaves labios del Francés, Arthur lo observaba perplejo, veía a esos ojos azules observarlo fijamente, llenos de algo que no sabía identificar, pero el suponía que era amor… y el rogaba que así fuera.

El beso había comenzado como un simple contacto de labios, pero de pronto sintió la lengua de Francis delineando sus labios, buscando entrar a su boca, pero debía negarse. Patearlo con todas sus fuerzas y salir huyendo de ese lugar y de las extrañas sensaciones que le hacia sentir, pero eso no era lo que quería, cumpliendo los deseos del francés y los suyos le permitió el acceso a boca, recibiéndolo con su lengua, enredándose juntas, explorando la boca del otro, saboreando todo lo que ellas ofrecían, sin romper en ningún momento el contacto visual. Arthur por temor a que si cerraba los ojos, al abrirlos descubriera que Francis no estaba y que todo había sido producto de su imaginación, mientras que Francis simplemente no se cansaba de contemplar esos hermosos ojos verdes. Ninguno se percato en que momento Francis lo había liberado por completo de su agarre y ahora los brazos de Arthur se enredaban en el cuello de este, atrayéndolo más hacia su cuerpo y Francis solo lo abrazaba, por la necesidad de sentirlo ahí.

Sus respiraciones y pulsaciones estaban al máximo de su capacidad, loas manos de ambos se movían desesperadas sobre el cuerpo del otro, tocando todo lo que alcanzaban, el beso se había tornado cada vez más ardiente, ambos deseaban continuar más tiempo, pero la falta de oxigeno los obligo a separarse, con la respiración descompuesta se abrazaron y se apoyaron contra la malla protectora. Tranquilizando también las desesperadas caricias, Arthur hundió su sonrojado rostro en el pecho del francés.

-¿D-de verdad me amas?-cuestionó el Ingles mirando hacía el cielo.

-¿Necesitas más pruebas de ello mon cherie?-pregunto de vuelta Francis

El apelativo cariñoso hizo que una enorme felicidad inundara todo su ser, que no sabía como expresar.

-¡I-idiota!- fue lo único que logro formular el inglés.

-Bueno~ ahora te toca a ti responder una pregunta-dijo el francés.

-¿Qué?-se sonrojo un poco por temor a la pregunta.

Francis levanto suavemente la barbilla de Arthur con su mano derecha, para que este lo observara directamente a los ojos.

-¿Tu me amas merci?

-Idiot…- El insulto se hizo añicos en la garganta del ingles y supo que ya no habría vuelta atrás- ¡Si, te amo! Y por eso a partir de ahora serás mío, ¡solo mío! No miraras a nadie más, por que si te pillo coqueteando con quien sea…-bajo la voz- Te mataría…

Francis sonrío ante tal curiosa confesión, el la cual iba incluida una orden y una amenaza, vio como el ingles hacia un puchero ante su reacción y se preparaba para comenzar una vez más los gritos.

-Así será entonces mon ami~ De todos modos, si te tengo a ti no necesito a nadie más.

Y como si sellaran un pacto secreto volvió a besarlo, ahora de una manera más dulce y tierna pero no dejaba de hacerlo estremecer, estaba a punto de dejarse llevar por completo por ese torrente de nuevas y deliciosas sensaciones, cuando el estridente ruido del timbre que anunciaba el fin y el comienzo de cada clase, resonó por todo el colegio, regresándolos a la realidad.

-¡La clase de Algebra ya va a comenzar!- exclamó el inglés rompiendo la atmósfera.

-Déjala pasar~-dijo Francis despreocupado.

-¡¿Cómo puedes decir eso?! ¡Lo más importante para mi son los estudios! ¡Además soy el delegado de clase, me toca dar el ejemplo!-grito sobresaltado

-Pensé… que al ser tu amante me volvería lo más preciado para ti y podría disponer de todo tu tiempo libre-reclamo Francis, acercando su cara al cuello del ingles.

-¡¿A-amante?!-exclamo sonrojado el Ingles.

-¿Prefieres el termino “novio”?

-Yo no he dicho…

-¿Pero ahora somos pareja ¿no?

-S-si…

-¡Entonces olvídate de las clases y sigamos en lo que estábamos!-exclamo y se adentro nuevamente en la piel desnuda de su cuello.

-¡No confundas las cosas! Que mis estudios son sumamente más importante que tus hormonas- dijo Arthur y luego lo empujo para recuperar su espacio.

Rápidamente el ingles se incorporo sacudiendo y reordenando sus ropas y cabello, el francés resignándose lo imito.

-Que frío eres con tu amante…-dijo Francis con un puchero.

-Después de clases-contestó Arthur ordenándose el cabello

-¿Cómo?-pregunto Francis observándolo.

- En este momento la escuela es lo más importante, después claro vienes tu… Así que ¿vamos a mi casa luego que la clases terminen? P-para seguir e…- El ingles se interrumpió a si mismo al darse cuenta de sus palabras.

El francés parpadeo un par de veces y se pellizco disimuladamente antes de sonreír amplio y tomar del brazo a su amado ingles.

-¿Bien entonces que esperamos? ¡Vamos a estudiar! ¡No puedo esperar por aprender, y menos por que las clases lleguen a su fin!-exclamo Francis mientras corrían escalera abajo.

-¡I-diota!-se dejo arrastrar por el brazo todo el camino.

Cuando entraron a la sala, iban con 5 minutos de retraso pero el profesor aun no llegaba. Las chicas se quedaron en silencio y observándolos. Arthur, como si nada se sentó en su lugar y Francis fue hacia el grupo de las chicas a buscar sus cosas.

-¿Qué paso? –preguntó susurrando Elizabeth- ¡Cuéntanos! Que quedamos todas preocupadas por ustedes dos

-No puedo contarles chicas…- dijo Francis sonriendo- es un secreto

-P-pero… -Elizabeth iba a reclamar pero Francis la acallo acercándose a ella.

-Somos novios-Francis le murmuro al oído- pero quédate en silencio. Si sabe que te conté se podría molestar

-C-claro- respondió Elizabeth con una sonrisa, la cara sonrojada y pensando quien sabe que cosa.

Francis tomo todas sus pertenencias y se fue a ubicar al lado de Arthur, este lo ignoro y luego con la cara sonrojada le lanzo un beso.

La clase terminó y ambos se levantaron apresurados, cruzaron los pasillos y salieron del establecimiento rumbo a la casa de Arthur, para continuar con lo que habían dejado inconcluso…

Francis podía sentir que algo ya llenaba el vacío que constantemente le atormentaba y paso a creer que ahora volvería a amar de verdad.

Ya en su casa Arthur lo evadió y puso una pila de cuadernos y libros sobre una mesa.

-¿Quieres estudiar? –preguntó Francis, algo asustado

-Solo un momento, luego j-jugamos…¿si?-dijo el Ingles.

-Sabes que eso no será suficiente ¿verdad?- contestó con una pequeña sonrisa traviesa en sus labios. Francis negó con la cabeza y llevándolo hacia el sofá se digirió hacia los labios de este, rozándolos de manera suave.

-Kiss me- susurró Arthur al tiempo que enredaba sus brazos en la espalda del francés.

-lo que mon amour deseé- le contesto, apresando los labios de este. El haber esperado tanto tiempo para que el de ojos verdes correspondiera a sus sentimientos, había valido la pena y no importase lo que sucedió en el pasado y lo que sucederá en el futuro, él sabía perfectamente que estaría siempre ahí para su amado, para el ser con el que estuvo y estará ligado a través de la historia

–Je t`aime- susurró dulcemente al finalizar el beso.

Arthur se relamió los labios que segundos atrás fueron propiedad del francés

–Calla y bésame otra vez…- le ordenó atrayendo nuevamente los labios del mayor hacia los suyos.







FIN


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2 Re: ¿Por que no me besaste? FrUk gakuen el Sáb Jun 04, 2011 11:14 pm

Estaba en la mitad del fic emocionada leyendo y llego mi primito ;///; , aun así lo termine ... Papi me encantan tus fics!~~♥ Mañana sin falta leeré el único que me falta~~

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3 Re: ¿Por que no me besaste? FrUk gakuen el Vie Jun 17, 2011 1:22 pm

Gracias por leerme Very Happy


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